2011/05/09

hemeroteka | Unos ventanales divinos, en Arantzazu

Imagen: Noticias de Gipuzkoa
Unos ventanales divinos
Javier Álvarez de Eulate, autor de las vidrieras de Arantzazu, recibió un homenaje ayer en el propio santuario
Aitor Anuncibay | Noticias de Gipuzkoa, 2011-05-09

"Artisti, filòsofi, poèti... tutti matti. Dedichiamoci a la salvèzza delle ànimime" (Artistas, filósofos, poetas... todos locos. Dediquémonos a la salvación de las almas). Este fue el consejo que hace décadas recibió el franciscano Javier Álvarez de Eulate en Roma de boca del Padre Pío.

La recomendación, sin embargo, no surtió efecto. Tenaz y de fuerte carácter, el fraile donostiarra continuó con sus dos vocaciones: la fe religiosa y el arte.

Ambas pulsiones tuvieron una feliz materialización en las vidrieras que completan el conjunto del Santuario de Arantzazu. Eulate contribuyó a ornamentar el templo religioso, concebido por Francisco Javier Saenz de Oiza y Luis Laorga, junto a Néstor Basterretxea (pinturas de la cripta), Jorge Oteiza (esculturas de la fachada), Lucio Muñoz (ábside) y Eduardo Chillida (puertas).

Medio siglo después de que las abstracciones vítreas se colocasen en el templo guipuzcoano, la trayectoria artística del franciscano fue homenajeada y reconocida ayer, en el marco del II Arantzazu Eguna.

A sus 92 años, Eulate pisó de nuevo el santuario para recibir el reconocimiento de las decenas de personas que se congregaron en el interior del recinto.

Limitado en sus movimientos por los achaques de la edad, Eulate, a buen seguro, recordó aquellos días en los que se dedicó en cuerpo y alma a la concepción de las vidrieras que decoran el templo. "He querido hallar la forma y color, en combinación estética, que facilite un clima de oración, de elevación espiritual. No he querido hacer catecismo en mis vidrieras", dejó escrito años atrás el propio artista sobre su policromática obra.

Las vidrieras que ideó para el Santuario de Arantzazu son ocho vanos de forma redondeada colocados simétricamente a cada lado de la nave transversal en la parte superior del muro.

Con una estética abstracta, las vidrieras reflejan formas suaves y ondulantes. El azul se impone en el aspecto cromático. Eulate interpretó así sus vidrieras: "Son composiciones en que las líneas se entrecruzan formando espacios que el color define en claros y oscuros por rigurosa alternancia dentro de una armonía de azules, verdes, violetas y algún chispazo rojo".

El artista donostiarra describió que, "fundamentalmente, son composiciones abstractas pero con ciertas sugerencias figurativas: formas que recuerdan el espino de la aparición y trozos del paisaje montañoso de Arantzazu que se transfiguran a los huecos irregulares donde se sitúan los cristales y tiñendo la mampostería de la iglesia de una luz misteriosa azulada".

Misterio: Signos
El conjunto vítreo se integra en la basílica con equilibrio, acomodándose a la miscelánea concebida por el resto de artistas y arquitectos. "No es cuestión de mirar las vidrieras, sino de dejar que ellas nos miren, dejando translucir el misterio de la luz por medio de colores y signos", señaló ayer Xabier Egaña, ex franciscano y discípulo artístico de Eulate.

De esta manera, el templo queda en un nivel de luminosidad entre el deslumbramiento y las tinieblas, lo que invita al recogimiento.

Hasta plasmar la concepción y materialización de las vidrieras, el artista atravesó un pausado proceso, iniciado en junio de 1954. La firma encargada de hacer tangibles las creaciones de Eulate fue Verreries de Saints-Just-sur-Loire, aunque su petición económica no encajaba con la disponibilidad de los franciscanos.

Tras dos años de aparente inactividad, en 1957 vuelve a ponerse en marcha el proyecto. Los religiosos realizaron una petición de exención de pago de aduanas, basado en el artículo 20 del Concordato de la Santa Sede, por el que todos los objetos destinados al culto católico gozan de exención tributaria. La solicitud llegó a buen puerto. Vía libre.

El pago que permitió a Eulate acometer las vidrieras se realizó ese mismo año y llegó del otro lado del Atlántico. Los franciscanos de Cuba se sumaron a las contribuciones para rematar el santuario oñatiarra.

Finalmente, las vidrieras tomaron cuerpo en la ciudad francesa de Metz, a partir de los cartones que el artista les había enviado. La técnica utilizada para ello fue la del hormigón traslúcido o mosaico transparente, como el propio Eulate lo denominó, que consiste en colocar teselas de cristales gruesos de color incrustadas en el cemento.

Su creación más conocida ha relegado a un segundo plano su prolífico legado. En su catalogo se recogen más de 600 obras de pintura y escultura, la mayoría de las cuales ha permanecido oculta. "Hay diferentes autores que le han influido: El Greco, Vázquez Díaz, Valentín Zubiaurre, Pollock, Kokoschka, Lucio Muñoz, Picasso...", destaca Larraitz Arretxea, profesora de Arte en la Universidad de Deusto, encargada de catalogar la trayectoria de Eulate.

No obstante, por encima de todos ellos, se impone una innegable influencia: Jorge Oteiza. "Mi maestro preferido ha sido el gran Oteiza. Mantenemos una vieja y entrañable amistad", dejó escrito Eulate.

El escultor oriotarra apreciaba al franciscano, a quien conocía perfectamente. La leyenda cuenta que, mientras Eulate pintaba un mural, Oteiza observó la obra y no le gustó. Personas presentes instaron al cascarrabias de Orio a que le transmitiese su opinión. Pero rechazó esta posibilidad porque sabía que el religioso era también un gruñón. "No hay quien le diga nada a Eulate", sentenció Oteiza.

Fuente
Unos ventanales divinos
Javier Álvarez de Eulate, autor de las vidrieras de Arantzazu, recibió un homenaje ayer en el propio santuario
Aitor Anuncibay | Noticias de Gipuzkoa, 2011-05-09

Documentación
A.A | Noticias de Gipuzkoa, 2011-05-09
Homenaje al autor de las vidrieras de Arantzazu
Una exposición recoge la obra del franciscano Álvarez de Eulate. El artista, de 92 años, abandonó su retiro en Olite para asistir a la jornada organizada en su honor.
El Diario Vasco, 2011-05-09

Arantzazu ensalza al autor de sus vidrieras
El artista franciscano donostiarra de 92 años Javier Álvarez de Eulate será homenajeado este domingo en el II Arantzazu Eguna
Enrique Mingo | El Diario Vasco, 2011-05-06

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